José Blas Fernández Sánchez
Presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta
Hay nombres que son mucho más que una denominación administrativa. Hay nombres que expresan pertenencia, historia, responsabilidad y compromiso. El nuestro es uno de ellos: Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta.
Hoy, 2 de septiembre, Día de la Ciudad Autónoma de Ceuta, quiero detenerme precisamente en esas cinco últimas letras de nuestro nombre. Ceuta no es para nosotros un añadido, una referencia territorial ni una mera circunscripción colegial. Ceuta forma parte de lo que somos. La llevamos en nuestro nombre y la llevamos con orgullo.
Por eso este día tiene para nuestra Corporación un significado especial.
Celebrar Ceuta es celebrar una ciudad singular, abierta, trabajadora y profundamente española. Una ciudad acostumbrada a convivir con unas circunstancias geográficas, económicas y sociales que pocas veces son sencillas, pero que ha sabido construir sobre ellas una personalidad propia y una sociedad dinámica, plural y profundamente comprometida con su futuro.
Y este 2 de septiembre llega, además, después de unas semanas especialmente difíciles. Hemos seguido con preocupación los acontecimientos vividos por la ciudad y, sobre todo, sus consecuencias sobre la vida cotidiana de sus ciudadanos, sobre sus empresas, sus autónomos, sus trabajadores, su comercio, su hostelería y el conjunto de su tejido productivo.
Como graduados sociales sabemos que detrás de cualquier crisis económica nunca hay solamente estadísticas. Hay una tienda que vende menos, una empresa que duda si podrá mantener su plantilla, un autónomo que ha comprometido sus ahorros, trabajadores que temen por su empleo y familias que necesitan certezas.
Ahí es donde nuestra profesión cobra todo su sentido.
Los graduados sociales estamos acostumbrados a estar muy cerca de la realidad. Vivimos diariamente los problemas de las empresas y de los trabajadores. Tramitamos, asesoramos, conciliamos, prevenimos conflictos y buscamos soluciones. Sabemos que la defensa del empleo y de la actividad económica no se construye únicamente desde grandes declaraciones, sino también desde cientos de decisiones pequeñas que permiten que una empresa continúe abierta y que un trabajador conserve su puesto.
Por eso nuestra solidaridad con Ceuta no puede quedarse en las palabras.
Durante estas últimas semanas hemos querido transformar nuestra preocupación en ocupación. Hemos trasladado la realidad que nos llega desde la Ciudad Autónoma al Consejo Andaluz y al Consejo General de nuestra profesión y hemos reclamado atención y medidas para quienes puedan estar sufriendo las consecuencias económicas y laborales de esta situación. Porque acompañar significa también actuar.
En esa tarea quiero mencionar especialmente a nuestro delegado territorial en Ceuta, Juan Francisco Ramírez Rodríguez, que representa hoy los ojos, los oídos y la presencia permanente de nuestro Colegio en la ciudad. Su cercanía con nuestros colegiados y con la realidad ceutí nos permite conocer directamente sus inquietudes y mantener una comunicación constante entre ambas orillas del Estrecho. Su trabajo representa perfectamente lo que queremos ser como institución: cercanos, útiles y presentes.

Pero hoy no es solamente un día para hablar de dificultades.
Es también un día para manifestar confianza en Ceuta.
Confianza en sus empresarios y autónomos, en sus trabajadores, en sus profesionales, en sus instituciones y, muy especialmente, en una sociedad que tantas veces ha demostrado su capacidad para superar circunstancias complejas.
Desde Cádiz sabemos bien que el Estrecho no nos separa. Nos comunica. A ambos lados existe una historia compartida, relaciones personales, económicas y profesionales y, en nuestro caso, una misma Corporación profesional. Cádiz y Ceuta son las dos partes de nuestro nombre y deben ser también las dos partes de nuestra atención y de nuestro compromiso.
Por eso quiero que nuestros colegiados ceutíes sepan hoy que no están lejos. Que los sentimos próximos. Que cuando defendemos sus preocupaciones estamos defendiendo las nuestras y que cuando Ceuta necesita que se escuche su voz, este Colegio estará también dispuesto a prestarle la suya.
Y quiero trasladar ese mismo mensaje a sus empresas, a sus autónomos, a sus trabajadores y al conjunto de los ciudadanos.
En el Día de Ceuta, desde el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta expresamos nuestro afecto, nuestra solidaridad y nuestra voluntad de seguir trabajando por su estabilidad, su empleo y su prosperidad.
Porque Ceuta no solo está en nuestro nombre. Está en nuestro compromiso.
Feliz Día de Ceuta.